
Amy Whinehouse
Podríamos decir muchas cosas sobre esta cantante, tan peculiar y característica. Pero simplemente podemos describirla tal y como la vemos en esta foto, ya que no podremos saber como será dentro de unos años porque deshafortunadamente, murió hace escasamente un año.
Se trata de Amy Whinehouse, una artista británica conocida mundialmente por su poderoso registro vocal, pero también por su agitada vida personal, muy jugosa para algunos, en especial para la prensa.
Tan sólo por su aspecto, ya se la podría juzgar. Ese llamativo peinado que le caracteriza, es lo primero que llama la atención. Tan alto como podría serlo una peineta. El maquillaje marcado también llama la atención en su fino y perfilado rostro. Sus tatuajes captan nuestra atención y podemos deducir que probablemente tuvieran un significado para ella. Su ropa ajustada y provocativa, su peculiar delgadez y aunque no se aprecie mucho en la foto, su cuerpo pequeño y enjuto, son los rasgos de su cuerpo que la definen.
Pero lo que más podía llegar a llamar la atención, era ese carácter y esa manera de pensar que va tan ligado a su aspecto. Era una persona que siempre llamaba la atención, tanto por las letras de sus canciones, como por sus actos en inadecuados para ciertas personas en público, pero además, por sus vicios. Porque, ¿qué le queda a una persona que lo tiene todo? Dinero, fama, fiestas, amigos... Whinehouse ganó en una sola noche cinco Grammys, convirtiéndose así en la primera mujer en batir el récord con la mayor cantidad de reconocimientos.
Uno de los aspectos con los que frecuentemente se relacionaba a esta artista, es con su adicción a las drogas, al alcohol y a sus constantes problemas legales. En sus canciones, podemos apreciar como ella pese a ser consciente de sus problemas, no quería ponerle remedio. Según una de sus letras, "¿para qué ir a rehabilitación?, porque no hay nada que me podáis enseñar que yo no aprenda con el señor Hataway", cantante de soul al que hace referencia en una de sus canciones, y que le sirve como fuente de inspiración y que también tuvo problemas de salud derivados de la fama, que le llevaron a un trágico final: el suicidio.
Así que la cantante seguía con sus perjudiciales costumbres, que derivaban de su desinterés por la sociedad y por la escuela, ya que en otra de sus letras, decía: "no aprendí demasiado en la escuela, y sé que no aprenderé de un vaso de chupito". Ella misma confesaba que a pesar de que no hubiera aprendido, sus vicios tampoco le enseñaban, simplemente le servían para evadirse, aunque lo que de verdad necesitaba, confesándolo en otra de sus letras, era a un amigo, ya que probablemente aunque siempre estuviera rodeada de gente, se sentía sola en medio de la multitud.
Así que la joven, continuó con sus vicios y sin ni siquiera esconderlo delante de la gente, en sus conciertos se submergía en el mundo de su música y de las drogas, aprovechando una insignificante pausa para sacar de sus bolsillos ese polvo blanco que acabaría matándola.
Fue entonces, prácticamente en la cumbre de su carrera musical y en el mejor momento de su vida, cuando la hallaron muerta en su apartamento. Fallecía a los veintisiete años, tras sufrir un colapso ante el síndrome de abstinencia.




