Un cuento de reyes
Ignacio Aldecoa
relato
Comentario de texto
Ignacio Aldecoa, el autor del
relato, nació en Vitoria el 24 de Julio y murió en Madrid en Noviembre de 1965. Es un escritor español, que cultivó
la novela, el relato y la poesía. Su obra narrativa se encuentra dentro del
corriente neorrealista, iniciado en España en la década de los cincuenta. El
autor, describe el mundo de los desfavorecidos y los desamparados.
El tema que se trata, es ese
precisamente, la vida de un hombre negro que sobrevive en la calle, haciendo
fotografías a los turistas y vendiendo lo que puede.
En cuanto a la estructura
externa, el texto está formado por seis párrafos y diferentes diálogos. La
estructura interna, se divide en: planteamiento: presentación del protagonista
y de su vida; nudo: situación desfavorable del personaje, ya que pasa hambre;
desenlace: el protagonista es contratado por un hombre que le ofrece hacer de
Rey negro en la cabalgata de Reyes por veinte duros. Éste acepta y cuando se
encuentra a su amiga, silba orgulloso encima del caballo al escuchar que ella
le piropea.
El punto de vista narrativo, se
narra a través de un narrador externo. Cuenta la historia en tercera persona y
es omnisciente, ya que lo sabe todo sobre el personaje. Pero también
encontramos diálogos, en los que habla él mismo. Esto provoca que el lector se
implique más en la lectura, haciéndose protagonista del relato.
Los personajes que forman parte
de esta historia son: los protagonistas, Omicrón y Casilda y otros secundarios
como el hombre que contrata a Omicrón: Rogelio Fernández, los turistas de la
calle, y la mujer del metro que se mete cariñosamente con el protagonista. Por último,
los padres y los niños que asisten a la cabalgata.
El protagonista, Omicrón Rodríguez,
es un personaje redondo, ya que sabemos cómo es físicamente y deducimos cómo es
psicológicamente, debido a su comportamiento. Omicrón es un hombre negro, muy
feo. Vive por el Barrio de Vallecas en Madrid y ha llegado desde Almería. Trabaja
por las calles vendiendo lo que puede y haciendo fotografías a los turistas. En
ocasiones, no gana suficiente y pasa hambre. Es por eso que en el texto aparece
la metáfora del escorpión, que le pica el estómago porque tiene hambre. Las
mujeres del metro se meten con él muchas veces y se ríen de su nombre, pero él,
que es muy bueno no se lo toma mal.
Casilda en cambio, es un
personaje plano, ya que no sabemos nada de ella, solo que vende lotería, que
siente simpatía hacia Omicrón.
El espacio en el que sucede la
acción, se divide en dos: las calles, donde Omicrón hace fotografías a los
turistas, cercano a la boca del metro y donde se encuentra con Casilda, su casa
de Vallecas y por último, el otro lugar: la cafetería, donde va con Casilda tomar
un café. No era un lugar demasiada higiénico, ya que hay cucarachas al lado de
la cafetera. Es allí donde Omicrón conoce al hombre y le contrata para hacer de
Rey negro.
El tiempo en el que sucede la
acción es en los años cincuenta, la época del autor. Se puede deducir por la
pobreza que hay en las calles y la falta de higiene de la cafetería. También se
deduce por el uso de la peseta, ya que el hombre le ofrece a Omicrón veinte
duros.
El relato empieza con presentando
a Omicrón por las calles de Vallecas, pero hace un flash-back en el tiempo, ya
que explica que el protagonista era de Almería y que llega a Madrid más tarde,
subiendo con el mismo calor de esa comunidad autónoma. Durante el relato, se
deduce que pasan unos cuantos días.
El estilo que usa el autor es el
realismo anglosajón que adapta a la literatura española, de forma que el relato
tiene la labor de impactar al lector con una experiencia realmente sentida y
vivida, gracias a sus dotes de observador del comportamiento humano que
caracteriza a Ignacio Aldecoa. Escoge a gente humilde como Omicrón, cuya vida
cotidiana transmite una enorme tortura. Plasma con verdadera maestría la lucha
por la superviviència diaria de las clases más desfavorecidas de Madrid en la
posguerra.
Finalmente, el autor emplea
sugerentes metáforas que potencian con gracia las anécdotas del relato. Algunos
ejemplos serían: “el ojo negro”, que es el objetivo desde el que Omicrón saca
las fotografías a los turistas y “el escorpión que le pica en el estómago”,
simbolizando los pinchazos producidos por el hambre.