lunes, 13 de mayo de 2013

Análisis anuncio publicitario Estrella Damm 2010


Este anuncio de la marca de cerveza catalana Estrella Damm se elaboró en el año 2010. Como muchos otros anuncios, se basa en la narración de una historia, en este caso, una historia de verano. 

Solo empezar, se da paso a la música que acompaña el anuncio. Cuando empieza la canción, representa que empieza el verano, y así, la historia que se va a narrar. Todo empieza en un puerto, donde un grupo de amigos se va de vacaciones en el mes de junio, cuando se inician las vacaciones: el día de San Juan. Este es un elemento muy significativo, ya que es la noche más corta del año, pero en cambio hay que disfrutarla. Empiezan así las vacaciones para este grupo protagonista de dos chicos y dos chicas, que cargan la caja de cerveza Estrella Damm en el yate para zarpar rumbo a Menorca. Aquí es donde aparece por primera vez el logotipo de la marca, al empezar la historia. Este grupo de amigos, acude a las fiestas mayores, típicas de muchos lugares de nuestro país, protagonizadas por miles de personas y turistas en verano para divertirse. Esto es uno de los rasgos identificables de la marca, que es nativa del país y en particular de Cataluña. 

Va avanzando la historia, el grupo de amigos hace los típicos planes de vacaciones, playa, sol, chicas,  amigos, fiesta, diversión... y esto va acompañado de la cerveza que sería el elemento que relaciona todos estos aspecto, además de ser el producto que se vende. A medida que avanza la historia, surge un romance entre los protagonistas. La banda sonora se vuelve más intensa y empieza así un amor de verano entre las parejas. Pasan buenos momentos gastándose bromas, yendo en yate por las maravillosas calas que aparecen de Menorca, bajo el sol y el buen tiempo. Otros elementos que identifican el verano, son las casas blancas típicas del Mediterráneo, los tenderetes, etc. 

Todos estos aspectos pretenden captar a la gente, de forma que este anuncio despierte en ellos buenas sensaciones, de vacaciones, buenos momentos con los amigos... hacen recordar al público todos estos aspectos mediante la cerveza, ya que es un símbolo de sociabilidad, sobretodo en la cultura de nuestro país. El público al cual va dirigido este anuncio es muy amplio, pero lógicamente, a un público mayor de edad, que pueda consumir legalmente este producto alcohólico que es la cerveza. Puede ir sobretodo encaminado a los jóvenes, para recordarles su primer amor, o un amor de verano. Hacerles recordar un grupo de amigos conocidos en algunas vacaciones, el típico pueblecito donde se veranea cada año... un sinfín de sensaciones que los publicistas de este anuncio escogen a la perfección, con el objetivo de hacer que el público se identifique con esta marca, vendiendo amistad, buenos momentos, etc. pero también tipicidad local, ya que en el mercado podemos encontrar diversas marcas y muchas de ellas extranjeras, pero nosotros debemos optar por la que tenemos más cerca, que es lo mejor; de ahí la última frase del anuncio: "A veces lo bueno está tan cerca que cuesta verlo". También podemos interpretar que puede hacer referencia a  nuestro país y los amigos, pero principalmente va referido al producto, que es lo que se quiere vender.

Finalmente, volviendo a la narración, la historia entre este grupo de amigos finaliza cuando parten con el yate de nuevo hacia el puerto donde empezó todo. Se trata de un final que nos crea añoranza, ya que se dejan atrás infinidad de recuerdos que desaparecen como el rastro de las olas que forma el yate en el agua del mar. Hay miradas de añoranza entre ellos, pero al mismo tiempo sonrisas, por todos los buenos recuerdos que nunca se olvidarán. Al llegar, una puesta de sol ilumina a una de las parejas, que por fin se besa. La música que acompaña, es más lenta y esto nos hace recordar todos los momentos de ese verano y nos hace emocionarnos por la historia de la pareja. De nuevo, la música se anima, todo ha acabado. Es entonces, como ya he dicho cuando aparece la frase: "A veces lo bueno está tan cerca que cuesta verlo". En un primer momento podemos creer que hace referencia a la historia de amor, que es cierto pero realmente también se refiere a la marca. Por último aparece el logotipo de la empresa, Estrella Damm y el eslogan  mediterráneamente, acorde con la historia que se cuenta, nuestras costumbres, la tipicidad de la localidad y sobre todo entre otros aspectos secundarios como podrían ser el sol, las playas, etc. la cerveza Estrella Damm.


lunes, 6 de mayo de 2013

Carta al director

Las reformas educativas


Constantemente se hacen comparativas entre los sistemas educativos y los resultados académicos de algunos países nórdicos o escandinavos. Un ejemplo a seguir, Finlandia. Nadie le quita el mérito a este país, al contrario, hay que reconocérselo. Pero, ¿cómo es posible hacer comparaciones con un sistema educativo y unos alumnos como los nuestros, inmersos en un entorno y culturas totalmente opuestas a las de ese otro país? y, ¿cómo vamos a alcanzar los niveles educativos de estos ejemplos a seguir si con cada legislatura el gobierno moldea la educación con su ideología y sus propios intereses? Por lo tanto, antes de hacer comparaciones, hay que pensar en todos los factores a favor y en contra de cada posición. 




domingo, 7 de abril de 2013

Relato largo



Muchacha en la ventana

Muchacha en la ventana es un famoso cuadro del artista español Salvador Dalí pintado en 1925. Está hecho mediante la técnica del óleo sobre cartón piedra, es de estilo realista y sus medidas son 105 x 74,5 cm. Se conserva en Madrid, en el Museo Reina Sofía.
El cuadro pertenece a la etapa formativa de Dalí, cuando el artista tenía veinte años y el surrealismo no había influido todavía de manera apreciable en su pintura.

Representa a la hermana del artista, Ana María, a la edad de diecisiete años, asomada a la ventana, de espaldas, en la casa de vacaciones que la familia poseía en Cadaqués, a la orilla del mar. Dalí realiza un trabajo de gran uniformidad cromática y sencillez en la composición, donde la muchacha nos introduce en el paisaje que ella contempla.
Claramente, los valores cromáticos de la obra son azules, al igual que en las obras tempranas de Picasso las cuales estaban formadas sólo por gamas de azules.
La muchacha sufre algunas desproporciones notables como sus pies, los cuales son muy pequeños. La hermana de Dalí aparece en otros cuadros contemporáneos y posteriores del pintor, pues fue la modelo del pintor hasta que conoció a Gala en 1929. La pintura estuvo en la primera exposición del autor en la galería Dalmau de Barcelona, en noviembre de 1925.






Vistas al mar


Eran tiempos difíciles. Eran tiempos en los que uno no se casaba con quien estaba enamorado, sino con quien le convenía.

Mi nombre es Adriana, tengo veintiún años y puedo decir que tengo la suerte de estar enamorada de verdad. Él era mayor que yo, era un pintor poco valorado y desconocido, ya que en esos tiempos la pintura importaba a la gente bien poco. Su nombre, Paúl, tan artístico como su personalidad misma. Tenía unos cuarenta años, nunca me había dicho su edad exacta. Era atractivo, alto y moreno, con ojos claros y sugerentes. Le conocí en la playa, nunca me atrevía a dirigirme a él, pero un día, él mismo fue quien se acercó y me pidió que hiciera de modelo para él.

Al poco tiempo, surgió el amor, hasta el punto de que pese al desacuerdo de mi familia, decidí mudarme con él. Nos fuimos a un pequeño estudio de Cadaqués. Vivíamos o más bien sobrevivíamos, en un pequeño estudio a pie de playa. Yo no trabajaba, así que aguantábamos con los pocos beneficios de la pintura.

Cada mañana, Paúl bajaba al puerto que había a unos metros. Me levantaba y me asomaba a la única gran ventana que daba toda la luz al estudio. Desde allí, observaba a Paúl, que caminaba por la orilla. Disfrutaba de la brisa mañanera, y pensaba en la paz que me transmitía aquel sitio. Al poco tiempo, Paúl levantaba la vista y me veía en la ventana. Yo sonreía. Podía observar a lo lejos, como su cara se iluminaba, y se le dibujaban esos hoyitos tan graciosos en el rostro. –Buenos días Adriana, ¿que haces despierta tan temprano?- me gritaba. La verdad es que no podía estar un instante sin él, así que cuando amanecía, y notaba su ausencia, me levantaba y corría a la ventana para verle allí, donde siempre, en la orilla. Sabía que había sufrido mucho por la guerra y que su familia había quedado dividida en dos bandos. Él solo mantenía el contacto con su madre y un hermano. Su madre enfermó al poco tiempo y murió. Eso hizo que el único lazo de unión de su familia se rompiera. Esparció sus cenizas al mar y cada mañana, recorría la orilla de la playa pasando por el mismo lugar, recordándola. Hay veces en que pensaba que estaba trastornado incluso me daba miedo el vacío de sus ojos, cuando le miraba. Daba la sensación, que guardaba un sentimiento de dolor, casi tan profundo como el mismísimo océano.

Aun así, yo le veía feliz conmigo. Siempre pintaba, y yo hacía de modelo para él. –Eres preciosa, Adriana, eres mi musa- me decía. Podía ser su musa, pero a veces no podía entender que representaba de mi en esos cuadros abstractos con formas horribles, casi siempre sin ningún sentido, al menos para mi.
Pero yo sabía que Paúl tenía talento, vi retratos que había hecho de su madre y también me hizo algunos míos que eran preciosos. Aun y así, su arte era aquel tan caótico, con formas que solo él era capaz de entender.

Pasaban los años y vivíamos felices en aquel pequeño pueblo tranquilo, cerca del mar. Yo lo había abandonado todo por Paúl y él, aunque no tenía ya nada que perder. En ocasiones añoraba a mi familia, pero me compensaba saber, que ellos no habían aceptado mi decisión y tampoco a Paúl. Mi vida estaba junto a él y nada iba a impedirlo.


Una mañana, me levanté de la cama al notar la ausencia de mi amado. Me levante y me dirigí hacia la ventana. Pero para mi sorpresa, no vi a Paúl. Esperé un rato asomada, mirando a lo lejos. –Volverá, estoy segura- pensé. Decidí poner orden al estudio y preparar algo para desayunar para cuando llegara Paúl. Volví a la ventana para asomarme. Él no estaba. Decidí bajar a buscarle. Corrí hacia el puerto, pero no había ni rastro. Me recorrí prácticamente la playa entera. En aquel pueblecito a penas vivía nadie, solo algunos pescadores así que decidí preguntar a uno de ellos:

-Perdone, no habrá visto esta mañana a Paúl, ¿verdad?-
-La verdad es que no, lo siento joven.-

Volví a casa, con mil temores en mi mente. Imaginaba todas las cosas que le podían haber pasado, para que no volviera conmigo como cada mañana. Para colmo, empezó a llover. La noche era fría, incluso tronaba. Estaba sentada en la cama, con la mirada fija en la puerta por si Paúl aparecía. La única luz que tenía era la de una vela en la mesilla y la luz de los relámpagos que iluminaba todo el estudio, cada vez que tronaba. No se como pude dormir. Me desperté y vi que ya era de día. Tenía un dolor de cabeza horrible. Corrí a la ventana como el día anterior y me quedé allí quieta.

Pasaban los días. Ni siquiera comía. Mis únicas fuerzas durante el día, eran las que me permitían levantarme para asomarme a la ventana y decirme a mi misma: -volverá, estoy segura. No volvió. Pasaron los años y Adriana se veía sola, sin ganas de vivir ni de seguir esperando a Paúl. No entendía que había hecho mal ni por que la había podido abandonar de aquella forma. Todos aquellos cuadros y aquel estudio, eran los únicos recuerdos que le quedaban de Paúl. Desde que se fue, no quise tocar ninguno de sus cosas, ni si quiera sus cuadros. Sabía que él nunca me lo permitía, pero no podía más con aquella tortura. Decidí inspeccionar todas sus cosas. Encontré una carta:

Querida Adriana,

Estos años a tu lado, han sido los más felices. Has sabido darme toda la alegría que día a día necesitaba, pero tu eres una joven preciosa y yo un viejo con mucho dolor y que cada día que pasa, sigue siendo más viejo.

En mi vida, he visto a muchas personas sufrir a mi lado. Mi madre, fue la última. Ella murió en mis brazos. Por eso, no quiero ver también como tú sufres. Yo no viviré más que tú y al cabo de pocos años, iré muriendo y mi último recuerdo, será ver a mi amada sufrir, sola y sin vida alguna  por mi culpa.

Se que soy un cobarde, pero me voy Adriana, me voy para dejarte vivir sin dolor, como hasta el fin de mis días, yo lo haré.

Paúl


Después de eso, no volví a tener noción alguna del tiempo. Mi única vida era levantarme y asomarme una y otra vez a la ventana, con el recuerdo de Paúl en mi mente: –volverá, estoy segura.-, pensaba.

viernes, 22 de febrero de 2013

Relato de 100 palabras

Cada mañana pasaba por la misma esquina. Allí había un bar, que desprendía olor a café y a pastas recién hechas. En el escalón de la entrada, un viejo ciego vendía lotería. No tenía suficiente dinero ni abrigo para protegerse del frío, aunque parecía feliz. Yo no le prestaba demasiada atención, tampoco entendía por qué seguía allí. El día en que dejé de verle era especialmente gélido. Pregunté en el bar pero nadie supo darme una respuesta. No la necesitaba. Sabía perfectamente que el viejo habría muerto de frío y soledad y que yo no había hecho nada para evitarlo.


Comentario de texto de una narración

Un cuento de reyes

Ignacio Aldecoa


relato

Comentario de texto 


Ignacio Aldecoa, el autor del relato, nació en Vitoria el 24 de Julio y murió en Madrid en Noviembre  de 1965. Es un escritor español, que cultivó la novela, el relato y la poesía. Su obra narrativa se encuentra dentro del corriente neorrealista, iniciado en España en la década de los cincuenta. El autor, describe el mundo de los desfavorecidos y los desamparados.

El tema que se trata, es ese precisamente, la vida de un hombre negro que sobrevive en la calle, haciendo fotografías a los turistas y vendiendo lo que puede.

En cuanto a la estructura externa, el texto está formado por seis párrafos y diferentes diálogos. La estructura interna, se divide en: planteamiento: presentación del protagonista y de su vida; nudo: situación desfavorable del personaje, ya que pasa hambre; desenlace: el protagonista es contratado por un hombre que le ofrece hacer de Rey negro en la cabalgata de Reyes por veinte duros. Éste acepta y cuando se encuentra a su amiga, silba orgulloso encima del caballo al escuchar que ella le piropea.

El punto de vista narrativo, se narra a través de un narrador externo. Cuenta la historia en tercera persona y es omnisciente, ya que lo sabe todo sobre el personaje. Pero también encontramos diálogos, en los que habla él mismo. Esto provoca que el lector se implique más en la lectura, haciéndose protagonista del relato.

Los personajes que forman parte de esta historia son: los protagonistas, Omicrón y Casilda y otros secundarios como el hombre que contrata a Omicrón: Rogelio Fernández, los turistas de la calle, y la mujer del metro que se mete cariñosamente con el protagonista. Por último, los padres y los niños que asisten a la cabalgata.
El protagonista, Omicrón Rodríguez, es un personaje redondo, ya que sabemos cómo es físicamente y deducimos cómo es psicológicamente, debido a su comportamiento. Omicrón es un hombre negro, muy feo. Vive por el Barrio de Vallecas en Madrid y ha llegado desde Almería. Trabaja por las calles vendiendo lo que puede y haciendo fotografías a los turistas. En ocasiones, no gana suficiente y pasa hambre. Es por eso que en el texto aparece la metáfora del escorpión, que le pica el estómago porque tiene hambre. Las mujeres del metro se meten con él muchas veces y se ríen de su nombre, pero él, que es muy bueno no se lo toma mal.
Casilda en cambio, es un personaje plano, ya que no sabemos nada de ella, solo que vende lotería, que siente simpatía hacia Omicrón.

El espacio en el que sucede la acción, se divide en dos: las calles, donde Omicrón hace fotografías a los turistas, cercano a la boca del metro y donde se encuentra con Casilda, su casa de Vallecas y por último, el otro lugar: la cafetería, donde va con Casilda tomar un café. No era un lugar demasiada higiénico, ya que hay cucarachas al lado de la cafetera. Es allí donde Omicrón conoce al hombre y le contrata para hacer de Rey negro.

El tiempo en el que sucede la acción es en los años cincuenta, la época del autor. Se puede deducir por la pobreza que hay en las calles y la falta de higiene de la cafetería. También se deduce por el uso de la peseta, ya que el hombre le ofrece a Omicrón veinte duros.

El relato empieza con presentando a Omicrón por las calles de Vallecas, pero hace un flash-back en el tiempo, ya que explica que el protagonista era de Almería y que llega a Madrid más tarde, subiendo con el mismo calor de esa comunidad autónoma. Durante el relato, se deduce que pasan unos cuantos días.

El estilo que usa el autor es el realismo anglosajón que adapta a la literatura española, de forma que el relato tiene la labor de impactar al lector con una experiencia realmente sentida y vivida, gracias a sus dotes de observador del comportamiento humano que caracteriza a Ignacio Aldecoa. Escoge a gente humilde como Omicrón, cuya vida cotidiana transmite una enorme tortura. Plasma con verdadera maestría la lucha por la superviviència diaria de las clases más desfavorecidas de Madrid en la posguerra.



Finalmente, el autor emplea sugerentes metáforas que potencian con gracia las anécdotas del relato. Algunos ejemplos serían: “el ojo negro”, que es el objetivo desde el que Omicrón saca las fotografías a los turistas y “el escorpión que le pica en el estómago”, simbolizando los pinchazos producidos por el hambre.